jueves, 21 de febrero de 2008

La ultima vez que escribi fué cuando iba a ser ingresada para mi segunda quimio, realmente fué una mala experiencia, no por que me atendieran mal sino por mi misma, comencé con depre el dia miercoles, es horrible estar ahí adentro, me siento como presa, lamentablemente el clima tampoco me ayuda por que hace demasiado calor y las medicinas me elevan mi temperatura corporal y el calor del ambiente es desesperante, ese día llamé a la Dra. para preguntarle que pasaría si abandono mi tratamiento, ya no aguanto esto, es HORROROSO ella dice que si lo dejo es como que no hubiesemos hecho nada, la verdad es que lo único que me hace luchar es mi niño pequeño y Javier, lo demás sobra, lo único que me interesa es salir adelante por Marce y Javier. Este camino es cuesta arriba, muy dificil, todo me duele, todo mi organismo esta afectado y me siento bien mal, bueno unos dias bien mal otros dias bien, el dia lunes fué horrible, mal del estomago, muchísimo mareo, muchísimo vómito, dolor abdominal, dolor de cabeza, llagas en la boca, Dios mio esto es desesperante, habrá algo más duro que esto? he hablado con mi amiga Marisol y ambas coincidimos en que no debe haber algo peor, este tratamiento es cruel, extremadamente cruel pero Dios es el dueño de mi vida y es El quien tiene que decidir. Hace unas semanas le escribí al Sr. Presidente de la República para suplicarle que me ayude y ayer mi Padre Celestial respondió mi petición, me llamaron por indicaciones del Sr. Presidente para conocer de mi caso, y bueno dijeron que esperara esta semana para darme mejores noticias, GLORIA A DIOS NUEVAMENTE!
No sé que más pasará pero Dios tiene el control, ahorita me siento mal, me duele el cuerpo pero espero que pase pronto, Dios ME AMA Y SE QUE TIENE ALGO GRANDE PARA MI !

2 comentarios:

David dijo...

Marcela, Dios es Fie! ánimo! la tormenta es fuerte, pero Dios es más grande! La queremos mucho! y no dudamos que Dios completará la obra que ya inició en usted!
Bendiciones,

David

ginoco dijo...

Marce: Dios te ama y no te va a desamparar. Estamos orando por ti. Verás la gloria de Dios nuevamente.